Cruz de Borgoña

Contrarrevolución

Biblioteca de Estudio

Fe

Sobre el Papa (extractos)

Joseph de Maistre · 1819

Extractos de la obra donde De Maistre defiende la soberanía temporal y espiritual del Papa como principio necesario del orden cristiano.

Sobre el Papa

Joseph de Maistre, 1819


Necesidad de la soberanía espiritual

La tesis central de Del Papa se condensa en la ecuación entre infalibilidad y soberanía:

«La infalibilidad en el órden espiritual y la soberanía en el órden temporal son dos palabras enteramente sinónimas.»

(Del Papa, Libro I, ed. Madrid, Imprenta de José Félix Palacios, 1842. Texto digitalizado en Archive.org)

No puede haber sociedad humana sin gobierno, ni gobierno sin soberanía, ni soberanía sin infalibilidad. Este es el último término de todas las cuestiones. En toda asociación humana, cualquiera que sea su naturaleza, es necesario que haya un poder supremo del cual no se pueda apelar.

La infalibilidad no es un privilegio arbitrario sino, como De Maistre insiste, un derecho inherente a toda soberanía:

«La infalibilidad no es más que el derecho común a todas las soberanías posibles.»

(Del Papa, Libro I, ed. 1842, Archive.org)

El Papa como principio de unidad

«Sin el Papa no hay cristianismo verdadero, y ningún cristiano honrado separado de él firmará bajo su palabra.»

(Del Papa, Libro I, ed. 1842, Archive.org)

La unidad cristiana exige un centro visible, un jefe supremo. Sin este centro, la cristiandad se fragmenta en sectas; y la fragmentación de la cristiandad significa la fragmentación de la civilización europea. De Maistre advierte que sin la supremacía papal:

«No puede haber unidad, ni de consiguiente iglesia universal.»

(Del Papa, Libro I, ed. 1842, Archive.org)

Crítica del protestantismo

«El incrédulo se ríe de todos los disidentes, y se sirve de todos, bien seguro de que todos... adelantan la gran obra, es decir, la destrucción del cristianismo.»

(Del Papa, Libro III, ed. 1842, Archive.org)

El protestantismo ha demostrado lo que sucede cuando se rechaza la autoridad del Papa: la religión se divide en mil sectas, y cada secta se divide a su vez, hasta que la religión misma desaparece. El libre examen es el principio de la disolución universal. Como señala De Maistre en otra de sus obras:

«El protestantismo es el mayor enemigo de Europa.»

(Citado por Emil Cioran, «Ensayo sobre el pensamiento reaccionario. A propósito de Joseph de Maistre»)

El Papa y la civilización europea

«Los obispos han construido esta monarquía como las abejas construyen una colmena.»

(Del Papa, Libro II, ed. 1842, Archive.org)

Sin los Papas, Europa no existiría como la conocemos. Fueron los Papas quienes civilizaron a los bárbaros; fueron los Papas quienes limitaron el poder de los príncipes; fueron los Papas quienes defendieron la libertad de los pueblos contra la tiranía de los reyes.

El Papa y el poder temporal

«Sin el poder temporal de los Papas el mundo político no podía subsistir; y cuanta más acción tenga este poder, habrá menos guerras, pues es el único cuyo visible interés no pide sino la paz.»

(Del Papa, Libro II, ed. 1842, búsqueda Google Books)

«Desde que los pueblos no tienen la elección, desde que la soberanía resulta directamente de la naturaleza humana, los soberanos no existen ya por la gracia de los pueblos.»

(Del Papa, Libro II, ed. 1842, búsqueda Google Books)

La pretendida tiranía de los Papas es una ficción de la ignorancia o de la mala fe. Los Papas fueron, durante siglos, los únicos defensores de la libertad europea. Cada vez que un príncipe oprimía a su pueblo, era al Papa a quien el pueblo acudía; y era el Papa quien ponía límites al poder temporal.

Infalibilidad como necesidad lógica

La infalibilidad pontificia no es un privilegio arbitrario; es una necesidad lógica. Si el cristianismo es verdadero, debe haber un intérprete infalible de la verdad cristiana. De lo contrario, cada hombre sería su propio papa, y habría tantas religiones como hombres.

No se puede creer en la Iglesia sin creer en su cabeza; no se puede creer en la cabeza sin creer en su infalibilidad. Como resume De Maistre:

«El Papa gobierna y no es gobernado, juzga y no es juzgado, enseña y no es enseñado.»

(Del Papa, Libro I, citado en múltiples fuentes académicas)


Fuentes