Cruz de Borgoña

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Legislación primitiva (extractos)

Louis de Bonald · 1802

Extractos donde Bonald expone su teoría sobre el lenguaje como don divino y fundamento de la sociedad.

Legislación primitiva, considerada en los últimos tiempos por las solas luces de la razón

Louis de Bonald, 1802

Extractos de la obra en tres volúmenes donde Bonald expone su teoría del lenguaje como don divino y fundamento de toda sociedad.


El hombre piensa su palabra antes de hablar su pensamiento

La proposición fundamental de esta obra puede expresarse así: el hombre piensa su palabra antes de hablar su pensamiento. O lo que es igual: el hombre no puede hablar su pensamiento sin pensar su palabra. La palabra es al pensamiento lo que el cuerpo es al alma: su expresión necesaria, su manifestación indispensable, su vehículo natural.

Si para el desarrollo de las facultades intelectuales y morales es necesaria la palabra, los hombres sin lenguaje no habrían podido concebir y ejecutar una de las más admirables invenciones. Es un círculo que solo se rompe admitiendo un origen superior a la invención humana.

El lenguaje como don divino

El lenguaje no es invención humana ni producto social, sino una gracia concedida por Dios al hombre. Según la versión del Génesis, la humanidad recibió el lenguaje en su origen de un ser superior en inteligencia a la inteligencia humana. El género humano recibió la palabra en su origen de un Ser superior, y por medio de ella conoce sus propios pensamientos.

Dios creó e impuso el lenguaje, la sociedad y la autoridad, y los hombres no están legítimamente habilitados para interferir con ellos. El lenguaje es el principio generador de la humanidad y de la sociedad, un fenómeno divino por el cual el hombre recibe las verdades innatas propuestas por Dios.

La ideología matará a la filosofía moderna. La ideología de Destutt de Tracy, que pretende fundar el conocimiento sobre las sensaciones, es el error capital de la filosofía moderna. Contra esta pretensión, Bonald opone la palabra recibida: el hombre no se da a sí mismo las ideas; las recibe a través del lenguaje, que a su vez ha recibido de Dios.

La palabra, el pensamiento y la sociedad

No hay pensamiento sin palabra; no hay palabra sin sociedad; no hay sociedad sin autoridad; no hay autoridad sin Dios. Esta cadena es indestructible: romper un eslabón es romperlos todos.

Los filósofos sensualistas pretenden que el pensamiento es anterior a la palabra, que la palabra es una simple expresión exterior del pensamiento. Pero esto es falso. El pensamiento se forma en la palabra y por la palabra. La palabra no es un instrumento exterior al pensamiento; es su condición misma de posibilidad. Un hombre sin lenguaje no piensa; un hombre que no piensa no es verdaderamente hombre.

El lenguaje no es solamente comunicación; es el vehículo fundamental del conocimiento divino. Es esencial para la formación de la comunidad y para la comprensión de las leyes naturales que gobiernan la vida humana.

La tradición como transmisión de la verdad

La palabra latina traditio significa transmisión. La tradición es la transmisión de la verdad a través de las generaciones, y esta transmisión se hace por medio del lenguaje. La tradición es el vehículo fundamental de transmisión de las ideas y los valores de una sociedad.

La tradición no es un peso muerto; es la vida misma de la sociedad. Una sociedad sin tradición es una sociedad sin memoria, sin identidad, sin futuro. La verdadera libertad y el verdadero progreso solo pueden lograrse dentro de un marco de orden y estabilidad, fundado en instituciones probadas por el tiempo.

Contra la educación moderna

La educación moderna pretende formar al hombre fuera de la tradición, fuera de la religión, fuera de la autoridad. Pretende que el hombre puede educarse a sí mismo, que puede descubrir la verdad por su propia razón individual, que no necesita maestros ni autoridad.

Pero esto es contrario a la naturaleza del hombre. El hombre necesita recibir la verdad antes de poder descubrirla; necesita obedecer antes de poder mandar; necesita creer antes de poder entender. El individualismo y el racionalismo de la Ilustración son fuentes de disolución social.

La educación verdadera consiste en transmitir la verdad recibida, no en inventar verdades nuevas. El maestro no inventa; transmite. El padre no inventa; transmite. El sacerdote no inventa; transmite. La invención pertenece a Dios; a los hombres les pertenece la transmisión fiel.


Louis de Bonald, Législation primitive considérée dans les derniers temps par les seules lumières de la raison, 1802. Obra en tres volúmenes.